¿Qué contratos y formas de empleo pueden aplicar las empresas que contratan a personas extranjeras tras los cambios legislativos?

¿Qué contratos y formas de empleo pueden aplicar las empresas que contratan a personas extranjeras tras los cambios legislativos?

6 March 2026

Las modificaciones de la normativa polaca relativa al empleo de personas extranjeras, en particular las vigentes desde 2025 y las previstas para 2026, reorganizan de forma significativa las reglas sobre las formas de contratación, los tipos de contrato y las obligaciones administrativas de los empleadores. Para los departamentos de RR. HH. y las empresas que dependen del trabajo de personal extranjero, esto implica la necesidad de revisar las prácticas actuales y adaptarlas al nuevo marco jurídico. El legislador ha puesto especial énfasis en la transparencia del empleo, la limitación de abusos y la plena coherencia entre las condiciones reales de trabajo y los documentos que legalizan la residencia y el trabajo en Polonia.

El contrato de trabajo como forma dominante de empleo

Tras los cambios normativos, el contrato de trabajo regulado por el Código de Trabajo polaco se consolida claramente como la forma principal y preferida de contratación de personas extranjeras. En muchos casos, especialmente cuando el empleo se basa en un permiso de trabajo o en un permiso único de residencia y trabajo, resulta en la práctica obligatorio. La normativa vincula cada vez más la legalidad del empleo no solo a la realización de determinadas tareas, sino a la existencia de una relación laboral en el sentido estricto del derecho laboral polaco.

Para el empleador, esto supone la obligación de definir con precisión el puesto, la jornada laboral, la remuneración y el lugar de trabajo. Estos elementos deben coincidir plenamente con los datos incluidos en los documentos que legalizan el empleo. Cualquier cambio relevante, como un ascenso, un cambio de ubicación o una reducción de jornada, puede requerir la modificación del permiso o la presentación de una nueva solicitud.

Contratos civiles: ¿cuándo son admisibles?

Los contratos de mandato (umowa zlecenia) y los contratos de prestación de servicios no han sido eliminados por completo, pero su utilización respecto de personas extranjeras se ha limitado de forma significativa. En la práctica, pueden emplearse principalmente en trabajos de corta duración, estacionales o por proyecto, siempre que esta forma contractual se ajuste a la naturaleza real de las funciones desempeñadas.

Es fundamental evitar el uso ficticio de contratos civiles. Si el trabajo presenta características de subordinación, continuidad y prestación en horarios y lugares determinados por el empleador, la utilización de un contrato civil puede ser cuestionada tanto por la Inspección Nacional de Trabajo como por las autoridades competentes en materia de legalización del empleo. Esto puede dar lugar a sanciones económicas y a dificultades en futuras contrataciones de personal extranjero.

Forma escrita y obligación de traducción

Uno de los aspectos precisados por la nueva normativa es la obligación de formalizar el contrato por escrito antes de que la persona extranjera inicie la actividad laboral. Además, el empleador debe facilitar el contenido del contrato en un idioma que el trabajador comprenda.

En la práctica, esto implica la preparación de una traducción del contrato. No siempre es necesario que sea jurada, pero debe ser fiel, completa y coherente con la versión polaca. Errores de traducción u omisiones de disposiciones clave relativas al salario o a la jornada pueden considerarse una vulneración de los derechos del trabajador, incluso si la versión en polaco es correcta.

Una solución organizativa eficaz consiste en utilizar modelos de contrato bilingües, lo que reduce el riesgo de discrepancias y facilita el proceso de incorporación.

Coherencia entre el contrato y los documentos que legalizan el empleo

Uno de los errores administrativos más frecuentes es la falta de coherencia entre el contrato de trabajo y el permiso de trabajo o la declaración del empleador sobre la encomienda de trabajo a una persona extranjera. Esto afecta especialmente al puesto, al nivel salarial y a la jornada laboral.

Tras los cambios legislativos, las autoridades de control prestan especial atención a estos elementos. Incluso pequeñas diferencias, como una denominación interna distinta del puesto, pueden considerarse una infracción de las condiciones de empleo legal. Desde la perspectiva de RR. HH., esto exige una cooperación estrecha entre el departamento de personal, el equipo jurídico y las personas responsables de la contratación.

Actualización de condiciones frente a nueva solicitud

Uno de los ámbitos más complejos en la práctica de RR. HH. es distinguir entre los supuestos en los que basta con actualizar los datos y aquellos que requieren presentar una nueva solicitud de autorización. Una calificación errónea puede implicar que el trabajo sea considerado ilegal, aun cuando la intención del empleador fuera únicamente introducir un ajuste menor.

La cuestión clave es si el cambio afecta a elementos expresamente indicados en la decisión administrativa o en la declaración del empleador. Si el elemento modificado constituyó la base para la concesión del permiso, su alteración suele requerir la intervención de la autoridad.

Un aumento salarial manteniendo el mismo puesto, jornada y funciones generalmente solo requiere la actualización de la documentación interna, siempre que el salario no sea inferior al indicado en el permiso. En cambio, un cambio de puesto o de jornada —por ejemplo, pasar de tiempo completo a tiempo parcial— normalmente exige la presentación de una nueva solicitud y la obtención de una nueva decisión antes de aplicar el cambio.

No todas las modificaciones generan obligaciones ante las autoridades. Cambios puramente internos, como la denominación del equipo o pequeños ajustes de horario dentro del mismo sistema de jornada, no requieren actualización ni nueva solicitud, siempre que no alteren los elementos esenciales recogidos en el permiso.

En la práctica, cada modificación debe analizarse a la luz del contenido de los documentos de legalización. Cuanto más directamente afecte a los elementos mencionados en la decisión administrativa, mayor será la probabilidad de que requiera notificación o una nueva solicitud.

Hasta que se obtenga una nueva decisión, la persona extranjera, por regla general, no puede trabajar en las condiciones modificadas. La aplicación prematura de cambios puede exponer a la empresa a sanciones económicas y a consecuencias negativas en futuras solicitudes.

Cómo reducir el riesgo de errores y sanciones

La experiencia demuestra que los mayores riesgos no derivan de la mala fe de los empleadores, sino de la falta de información actualizada y de procedimientos internos poco claros. Resulta recomendable auditar periódicamente los modelos de contrato y los procesos de contratación de personal extranjero, especialmente en empresas con alta rotación internacional.

Cada vez más empresas optan por el apoyo de asesores especializados o por externalizar los procesos de legalización del empleo. Esto no solo reduce el riesgo formal, sino que también agiliza la contratación y acorta el tiempo de incorporación.

Conclusión

Tras los cambios normativos, la forma de contratación de una persona extranjera ha dejado de ser únicamente una decisión empresarial para convertirse en una cuestión de cumplimiento estricto de la normativa administrativa y migratoria. El contrato de trabajo se consolida como la forma más segura y estable, mientras que los contratos civiles exigen especial cautela. Para los departamentos de RR. HH., la precisión, la coherencia documental y la comunicación adecuada con el trabajador —también en su idioma— son elementos clave para garantizar un funcionamiento seguro y estable de la empresa en un entorno de controles más rigurosos y mayores exigencias institucionales.

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